El brócoli contiene grandes cantidades de colina y vitamina K. Gracias a ellas, mejora la percepción de la información verbal y la memoria episódica, que registra los acontecimientos con todo detalle.
Además, el brócoli contiene glucosinolato, que impide la descomposición de la acetilcolina, un neurotransmisor que transmite los impulsos nerviosos.
De este modo, el brócoli optimiza el funcionamiento del sistema nervioso y tiene un efecto positivo sobre las funciones cerebrales. Las verduras se pueden consumir a diario.
